Con mi hija

Primer amor

Ahora que ya mi hija tiene siete años, he decidido anticiparme un poco al futuro y redactar una serie de condiciones para quien quiera salir con ella. Como en los primeros amores todo es muy tierno, he decidido ser bastante abierto y condescendiente con mis exigencias. Por lo tanto, sólo he puesto diez condiciones :

Condición uno: Si llegas con tu “amoto” o tu “carro” debajo de mi portal y te dedicas a tocar el claxon repetidamente, espero que sea porque un camión está bloqueando la calle, ya que de esa manera te aseguro que no conseguirás que nadie salga por la puerta de mi casa sin ir armado.

Condición dos: Tú no tocas a mi hija en mi presencia. Puedes mirarla tanto como quieras mientras no mires nada por debajo de su cuello. Si no puedes mantener tus ojos o tus manos lejos del cuerpo de mi hija, te los arrancaré. Lentamente.

Condición tres: Estoy al tanto de que los chicos de tu edad que se consideran “modernos” suelen llevar los pantalones tan caídos que parece que se les caigan de las caderas. Supongo que entenderás que eso es una subnormalidad. Aun así, quiero ser justo y abierto de mente sobre éste tema, así que te propongo un acuerdo: Puedes entrar por la puerta enseñando tu ropa interior y con tus pantalones diez tallas más grandes y no pondré ninguna objeción. Pero, para asegurarme de que tu ropa, quizá por accidente, no se te saldrá durante el curso de la cita con mi hija, la aseguraré a tu cuerpo con remaches reforzados de acero.

Condición cuatro: Estoy seguro de que habrás oído que hoy en día practicar sexo sin utilizar algún tipo de “protección” puede matarte. Déjame aclararte algo: cuando se refiere al sexo con mi hija, yo soy la protección, y ten por seguro que te mataré.

Condición cinco: De cara a conocernos mejor, en teoría tú y yo deberíamos hablar de deportes, política u otros temas del día. Por favor, no lo hagas. La única información que necesito de ti es una precisa indicación de a que hora pretendes traer a mi hija sana y SALVA a casa… y la palabra clave que necesito oír de ti respecto a éste tema es “TEMPRANO”.

Condición seis: No tengo ninguna duda de que eres un chico popular. Esto está bien, mientras mi hija diga que está bien. En caso contrario, una vez que hayas salido con mi hija, continuarás saliendo “SÓLO” con mi hija hasta que ella te deje. Si la haces llorar, yo también te haré llorar.

Condición siete: Mientras esperas en mi recibidor a que mi hija salga, y pasa más de una hora, no suspires ni te pongas nervioso. Si quieres llegar a tiempo al cine, no deberías quedar con mi hija. Mi hija se está poniendo guapa para tí, cosa que deberías considerar todo un honor, y es un largo proceso que puede tomar más tiempo que la construcción del Escorial. En vez de estar ahí de pie sin hacer nada, ponte a hacer algo útil, como lavar los platos o cambiar el aceite de mi coche.

Condición ocho: Los siguientes lugares no son adecuados para citarse con mi hija: 
lugares en los que haya camas, sofás o cualquier cosa más suave que un taburete de madera. Lugares en que no haya padres, policías o monjas a la vista. Lugares oscuros. Lugares donde la gente baile, se coja de las manos o se diviertan. Lugares en que la temperatura ambiente sea lo suficientemente calida como para inducir a mi hija a usar pantalones cortos, tops, camisetas cortas o cualquier otra cosa que no sean monos, suéteres o una parka larga cerrada hasta el cuello. Deberán evitarse también las películas con escenas románticas muy intensas o con temas sexuales. Las películas en las que salgan sierras eléctricas y/o explosiones gigantes están bien. Los partidos de mus/dominó/ajedrez están bien. Ir a casa de los abuelos, también esta bien.

Condición nueve: No me mientas. Puedo parecer un barrigón canoso, medio calvo y sordo, de mediana edad, o sea un viejo imbécil. Pero en temas relacionados con mi hija soy Dios todopoderoso, amo del universo, sanguinario y sin piedad. Si te pregunto que plan tienes y con quien, tienes una sola oportunidad para decirme la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Tengo una AK-47, dos beretas, una pala, un coche viejo, gasolina y un descampado cerca mi casa. No juegues conmigo.

Condición diez: Ten miedo. Mucho miedo. Me cuesta muy poco confundir el sonido de tu moto/coche en mi calle con el de un islamista corriendo hacia mí con un hacha en la mano. Cuando mi Agente Naranja entra en acción, unas voces en mi cabeza me repiten de manera constante que limpie mis armas y afile mis cuchillos mientras espero que traigas a mi hija a casa. Tan pronto como llegues mi calle, debes salir del coche con ambas manos a la vista. Anuncia en voz alta y clara que has traído a mi hija a casa sana y temprano. Después regresa a tu vehículo (No hay necesidad de que te quedes en el portal ni mucho menos entres en casa). La sombra tras la ventana soy yo. No hagas caso del pequeño puntito rojo de luz que recorre tililante tu espalda.

Atentamente,
tu futuro suegro.

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3 comentarios to “Con mi hija”

  1. walex Says:

    si como te rallas jeje

  2. [COLDMAN] Says:

    xDDDDDD bueno una preciosa declaracion de intenciones aunque todos sabemos lo que realmente pasara… que si tu niña te dice baish baish.. atras… que este es mi novio… pos te callaras por que no le quieres llevar la contraria y cederas… pero vamos como aviso esta bien, a lo mejor puliendo un poco los textos podrias hacer un poster y ponerlo en el recibidor con una calavera y dos tibias… asi para acojonar… dudo mucho que tu futuro nuero lea tu blog ahora mismo…

  3. Lord Necrón Says:

    Para algo sirven las impresoras, cold… XD

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